El asiento de cierre es el registro contable que se realiza al finalizar un ejercicio para dejar saldadas las cuentas patrimoniales de la empresa y cerrar formalmente la contabilidad de ese periodo.
Antes de realizarlo, es necesario haber completado otros procesos de cierre, como los ajustes correspondientes y la regularización de ingresos y gastos. Esta última permite determinar el beneficio o pérdida del ejercicio mediante la cuenta 129 Resultado del ejercicio. El PGC establece que esta cuenta recibe los saldos de las cuentas de los grupos 6 y 7 para determinar el resultado del periodo.
Una vez terminado el proceso, los saldos patrimoniales que se cierran serán los que posteriormente sirvan de base para realizar el asiento de apertura del siguiente ejercicio.
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Índice de contenidos
¿Qué es un asiento de cierre?
El asiento de cierre es el último asiento que se realiza al finalizar el ejercicio contable.
Su objetivo es cancelar los saldos de las cuentas patrimoniales que permanecen abiertas después de haber realizado todos los ajustes y la regularización del resultado.
Para conseguirlo se realiza el movimiento contrario al saldo que presenta cada cuenta:
- Las cuentas con saldo deudor se abonan.
- Las cuentas con saldo acreedor se cargan.
Así, todas las cuentas quedan con saldo cero y la contabilidad del ejercicio puede considerarse cerrada.
Esto no significa que los activos, deudas o demás elementos patrimoniales desaparezcan realmente. Sus saldos volverán a incorporarse a la contabilidad mediante el asiento de apertura del siguiente ejercicio.
¿Para qué sirve el asiento de cierre?
El asiento de cierre sirve para finalizar formalmente la contabilidad correspondiente a un ejercicio.
Entre sus principales funciones se encuentran:
- Dejar a cero las cuentas patrimoniales al terminar el periodo.
- Separar claramente un ejercicio contable del siguiente.
- Reflejar que se ha completado el proceso de cierre.
- Preparar los saldos que posteriormente se trasladarán al asiento de apertura.
- Garantizar la continuidad de la información contable entre ejercicios.
El cierre permite establecer una separación temporal clara entre las operaciones que pertenecen a un periodo y las que se registrarán en el siguiente.
Por ejemplo, una deuda con un proveedor que siga pendiente el 31 de diciembre se cierra contablemente al finalizar ese ejercicio, pero vuelve a abrirse el 1 de enero porque la obligación continúa existiendo.
¿Cuándo se realiza el asiento de cierre?
El asiento de cierre se realiza al finalizar el ejercicio contable, después de haber registrado todas las operaciones y ajustes que correspondan.
Cuando el ejercicio coincide con el año natural, se realiza con fecha 31 de diciembre.
Por ejemplo:
- Cierre: 31 de diciembre de 2026.
- Apertura del nuevo ejercicio: 1 de enero de 2027.
No obstante, una empresa puede tener un ejercicio económico diferente del año natural. En ese caso, el asiento de cierre se realizará en la fecha en la que finalice su periodo contable.
Antes de llegar al cierre es necesario haber revisado y registrado, cuando corresponda:
- Facturas pendientes.
- Amortizaciones.
- Deterioros.
- Periodificaciones.
- Regularizaciones.
- Existencias.
- Impuestos.
- Otros ajustes contables.
También debe haberse calculado el resultado del ejercicio mediante la regularización de las cuentas de ingresos y gastos.
¿Qué cuentas aparecen en el asiento de cierre?
En el asiento de cierre aparecen las cuentas patrimoniales que todavía mantienen saldo después de haber realizado la regularización del ejercicio.
Pueden aparecer, entre otras:
- Capital social.
- Reservas.
- Resultado del ejercicio.
- Inmovilizado.
- Amortizaciones acumuladas.
- Clientes.
- Proveedores.
- Acreedores.
- Deudas financieras.
- Bancos y caja.
- Administraciones Públicas.
- Otras cuentas de activo, pasivo y patrimonio neto.
Por ejemplo:
| Cuenta | Qué representa |
|---|---|
| 100 Capital social | Capital aportado a la sociedad |
| 129 Resultado del ejercicio | Beneficio o pérdida del periodo |
| 170 Deudas a largo plazo | Determinadas obligaciones financieras |
| 210 Terrenos | Terrenos propiedad de la empresa |
| 217 Equipos informáticos | Equipos para procesos de información |
| 2817 Amortización acumulada | Amortización acumulada de los equipos |
| 400 Proveedores | Deudas por compras |
| 430 Clientes | Derechos de cobro |
| 572 Bancos | Dinero disponible en cuentas bancarias |
En cambio, las cuentas de los grupos 6 y 7 no deberían mantener saldo en el asiento de cierre propiamente dicho, ya que previamente han sido regularizadas para determinar el resultado del ejercicio mediante la cuenta 129.
¿Cómo se hace un asiento de cierre paso a paso?
El cierre debe realizarse una vez que la contabilidad del ejercicio esté correctamente revisada.
1. Registrar todas las operaciones del ejercicio
Antes de cerrar hay que comprobar que se han contabilizado todas las operaciones correspondientes al periodo.
Por ejemplo:
- Facturas de compra y venta.
- Cobros y pagos.
- Nóminas.
- Impuestos.
- Gastos financieros.
- Movimientos bancarios.
2. Realizar los ajustes de cierre
Hay que registrar aquellos ajustes necesarios para que la contabilidad refleje correctamente la situación de la empresa al final del periodo.
Entre ellos pueden encontrarse:
- Amortizaciones.
- Deterioros.
- Periodificaciones.
- Regularización de existencias.
- Reclasificaciones de deuda.
- Ajustes fiscales y otros registros de cierre.
3. Regularizar ingresos y gastos
Las cuentas de ingresos y gastos deben quedar saldadas para calcular el resultado del ejercicio.
El PGC establece que la 129 Resultado del ejercicio se abona con cargo a las cuentas de los grupos 6 y 7 que presenten saldo acreedor y se carga con abono a aquellas que presenten saldo deudor.
El resultado final quedará reflejado en la cuenta 129.
4. Identificar las cuentas patrimoniales con saldo
Después de la regularización permanecen abiertas las cuentas de activo, pasivo y patrimonio neto.
Hay que identificar si cada una presenta:
- Saldo deudor.
- Saldo acreedor.
5. Realizar el asiento contrario
Para cerrar las cuentas:
- Saldo deudor → se registra en el Haber.
- Saldo acreedor → se registra en el Debe.
6. Comprobar que todas las cuentas quedan a cero
El Debe y el Haber del asiento de cierre deben coincidir exactamente.
Al finalizar, las cuentas incluidas en el asiento deben quedar saldadas.
Ejemplo de asiento de cierre
Supongamos que, una vez realizada la regularización del ejercicio, una empresa presenta estos saldos:
| Cuenta | Saldo |
|---|---|
| 210 Terrenos y bienes naturales | 20.000 € deudor |
| 217 Equipos para procesos de información | 15.000 € deudor |
| 430 Clientes | 8.000 € deudor |
| 572 Bancos | 12.000 € deudor |
| 2817 Amortización acumulada de equipos informáticos | 2.000 € acreedor |
| 100 Capital social | 30.000 € acreedor |
| 129 Resultado del ejercicio | 5.000 € acreedor |
| 400 Proveedores | 8.000 € acreedor |
| 170 Deudas a largo plazo | 10.000 € acreedor |
Para dejar todas las cuentas a cero, el asiento de cierre sería:
| Cuenta | Debe | Haber |
|---|---|---|
| 2817 Amortización acumulada de equipos para procesos de información | 2.000 € | |
| 100 Capital social | 30.000 € | |
| 129 Resultado del ejercicio | 5.000 € | |
| 400 Proveedores | 8.000 € | |
| 170 Deudas a largo plazo | 10.000 € | |
| 210 Terrenos y bienes naturales | 20.000 € | |
| 217 Equipos para procesos de información | 15.000 € | |
| 430 Clientes | 8.000 € | |
| 572 Bancos | 12.000 € | |
| Total | 55.000 € | 55.000 € |
El asiento queda equilibrado:
Debe = 55.000 €
Haber = 55.000 €
Después de este registro, las cuentas quedan saldadas.
Al comenzar el nuevo ejercicio, estos mismos saldos se volverán a abrir mediante el asiento de apertura, pero colocados en el lado correspondiente a su saldo habitual.
¿Cómo se cierran las cuentas de activo, pasivo y patrimonio neto?
Para cerrar correctamente las cuentas hay que atender a su saldo.
Cuentas de activo
Las cuentas de activo suelen presentar saldo deudor.
Para cancelarlas se registran en el Haber del asiento de cierre.
Por ejemplo:
- 210 Terrenos.
- 217 Equipos informáticos.
- 430 Clientes.
- 572 Bancos.
Cuentas de pasivo
Las cuentas de pasivo suelen presentar saldo acreedor.
Para dejarlas a cero se registran en el Debe.
Por ejemplo:
- 170 Deudas a largo plazo.
- 400 Proveedores.
- 410 Acreedores.
- 475 Hacienda Pública, acreedora.
- 476 Organismos de la Seguridad Social, acreedores.
Cuentas de patrimonio neto
Las cuentas de patrimonio neto normalmente presentan saldo acreedor y también se cierran en el Debe.
Por ejemplo:
- 100 Capital social.
- Reservas.
- 129 Resultado del ejercicio cuando existe beneficio.
Cuentas correctoras
Hay que prestar atención a cuentas como las amortizaciones acumuladas.
Aunque corrigen el valor de un activo, suelen presentar saldo acreedor, por lo que se cierran cargándolas en el Debe.
La regla más segura es:
Saldo deudor → Haber.
Saldo acreedor → Debe.
Diferencia entre regularización y asiento de cierre
La regularización contable y el asiento de cierre son operaciones distintas.
La regularización sirve para determinar el beneficio o pérdida del ejercicio mediante las cuentas de ingresos y gastos.
El asiento de cierre sirve para dejar a cero las cuentas patrimoniales que todavía mantienen saldo.
| Aspecto | Regularización | Asiento de cierre |
|---|---|---|
| Qué cuentas intervienen | Principalmente grupos 6 y 7 | Cuentas patrimoniales |
| Objetivo | Calcular el resultado | Cerrar las cuentas |
| Cuenta clave | 129 Resultado del ejercicio | Todas las cuentas patrimoniales con saldo |
| Momento | Antes del cierre | Después de la regularización |
| Resultado | Ingresos y gastos quedan saldados | Activos, pasivos y patrimonio neto quedan saldados |
Por ejemplo, si durante el año una empresa ha registrado 100.000 € de ingresos y 80.000 € de gastos, primero deberá regularizar esas cuentas para determinar su resultado.
El beneficio sería de 20.000 €, que pasaría a formar parte del saldo de la cuenta 129.
Después se realizará el asiento de cierre, incluyendo esa cuenta 129 junto con el resto de cuentas patrimoniales.
El PGC regula precisamente el movimiento de la cuenta 129 para determinar el resultado mediante los saldos de los grupos 6 y 7.
Diferencia entre asiento de cierre y asiento de apertura
El asiento de cierre y el asiento de apertura están directamente relacionados.
Uno termina un ejercicio y el otro inicia el siguiente.
| Asiento de cierre | Asiento de apertura |
|---|---|
| Se realiza al terminar el ejercicio | Se realiza al comenzar el siguiente |
| Deja las cuentas patrimoniales a cero | Vuelve a abrir las cuentas |
| Saldo deudor → Haber | Saldo deudor → Debe |
| Saldo acreedor → Debe | Saldo acreedor → Haber |
| Es el último asiento del periodo | Es el primer asiento del nuevo periodo |
Por ejemplo, si una cuenta bancaria tiene al cierre un saldo deudor de 12.000 €:
Asiento de cierre:
572 Bancos → 12.000 € en el Haber.
Asiento de apertura:
572 Bancos → 12.000 € en el Debe.
La deuda, activo o partida patrimonial no desaparece económicamente entre ambos ejercicios. El cierre y la apertura permiten simplemente separar formalmente un periodo contable del siguiente.
¿Qué ocurre con las cuentas de ingresos y gastos al cerrar el ejercicio?
Las cuentas de ingresos y gastos no se cancelan directamente mediante el asiento de cierre patrimonial.
Antes se realiza la regularización.
Las cuentas de los grupos:
- 6 Compras y gastos
- 7 Ventas e ingresos
se llevan a la cuenta:
129 Resultado del ejercicio
El PGC establece que la cuenta 129 recoge el resultado positivo o negativo del último ejercicio cerrado y regula expresamente su movimiento frente a las cuentas de los grupos 6 y 7.
Después de la regularización:
- Las cuentas de ingresos quedan saldadas.
- Las cuentas de gastos quedan saldadas.
- La diferencia queda reflejada en la cuenta 129.
Si los ingresos son superiores a los gastos, existirá un beneficio.
Si los gastos son superiores a los ingresos, existirá una pérdida.
Por tanto, cuando se realiza el asiento de cierre propiamente dicho, las cuentas de ingresos y gastos ya deberían tener saldo cero.
Errores habituales al hacer un asiento de cierre
Algunos de los errores más frecuentes son:
- Confundir regularización y cierre. Primero deben cancelarse las cuentas de ingresos y gastos contra la 129 y después realizarse el cierre de las cuentas patrimoniales.
- Cerrar el ejercicio sin registrar todas las operaciones. Facturas, nóminas, impuestos, cobros o pagos pendientes pueden alterar los saldos finales.
- Olvidar las amortizaciones. El gasto y la amortización acumulada del ejercicio deben registrarse antes del cierre.
- No revisar las periodificaciones. Determinados gastos o ingresos pueden pertenecer total o parcialmente a otro ejercicio.
- No revisar facturas pendientes de recibir. Si el gasto se ha devengado, puede ser necesario contabilizarlo aunque la factura todavía no haya llegado.
- Cerrar las cuentas de ingresos y gastos directamente como si fuera cuentas patrimoniales. Estas deben pasar previamente por el proceso de regularización.
- Colocar las cuentas en el lado incorrecto. Para cerrar una cuenta con saldo deudor se utiliza el Haber y para una cuenta con saldo acreedor, el Debe.
- Olvidar las cuentas correctoras. Amortizaciones acumuladas y otras cuentas con saldo acreedor también deben formar parte del cierre cuando proceda.
- No incluir la cuenta 129. Después de regularizar ingresos y gastos, el beneficio o pérdida forma parte de las cuentas que deben cerrarse.
- Modificar saldos únicamente para conseguir que el asiento cuadre. Cualquier diferencia debe investigarse y corregirse en su origen.
- No comprobar que Debe y Haber coinciden. El asiento de cierre debe quedar completamente equilibrado.
- No comprobar posteriormente el asiento de apertura. Los saldos patrimoniales cerrados serán los que deban trasladarse correctamente al nuevo ejercicio.
Cómo hacer el asiento de cierre con STEL Accounting
Una contabilidad correctamente conectada con la gestión diaria facilita el proceso de cierre porque permite mantener organizados los movimientos que acabarán formando parte de los saldos finales del ejercicio.
STEL Accounting permite definir cuentas contables para clientes, proveedores, compras y ventas, impuestos, cuentas bancarias y formas de pago, así como crear asientos contables de las operaciones del negocio y exportarlos a programas de contabilidad.
También permite trabajar con traspasos contables y actualizar información mediante Excel o CSV, facilitando la preparación de los datos que posteriormente deben revisarse en contabilidad.
Antes de realizar el asiento de cierre es especialmente importante revisar que:
- Los movimientos del ejercicio estén contabilizados.
- Las cuentas utilizadas sean correctas.
- No existan facturas o movimientos pendientes.
- Los saldos de clientes y proveedores sean coherentes.
- Los saldos bancarios estén correctamente registrados.
- Se hayan efectuado los ajustes contables necesarios.
Una vez completadas las operaciones de regularización y cierre, los saldos patrimoniales resultantes serán los que permitan iniciar correctamente el siguiente ejercicio.
Preguntas frecuentes
No deberían aparecer con saldo en el asiento de cierre patrimonial.
Antes deben haberse regularizado contra la cuenta 129 Resultado del ejercicio.
Tampoco.
Las cuentas del grupo 7 se cancelan durante la regularización del resultado y no mantienen saldo cuando se realiza posteriormente el cierre patrimonial.
La regularización permite calcular el beneficio o pérdida cancelando las cuentas de ingresos y gastos contra la 129.
El cierre, en cambio, cancela las cuentas patrimoniales restantes para terminar formalmente el ejercicio.
No. Que una deuda quede saldada técnicamente mediante el asiento de cierre no significa que desaparezca económicamente.
Si continúa vigente, volverá a aparecer en el asiento de apertura del siguiente ejercicio.
