Saber qué es un día hábil resulta especialmente importante cuando tenemos que cumplir un plazo, responder a una notificación o realizar un trámite ante una Administración.
El problema es que conceptos como día hábil, día natural y día laborable suelen utilizarse como si significan lo mismo, cuando existen diferencias importantes entre ellos.
Además, la consideración de un día como hábil puede variar según el ámbito del que estemos hablando. No se aplican exactamente las mismas reglas a un procedimiento administrativo que a una cuestión laboral o judicial.
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¿Qué es un día hábil?
Un día hábil es aquel que se tiene en cuenta para realizar determinados trámites o calcular el cumplimiento de un plazo.
El concepto se utiliza especialmente en procedimientos administrativos y judiciales. En estos casos, no basta con contar los días que aparecen en el calendario: determinados días quedan excluidos del cómputo.
Por ejemplo, si una Administración concede un plazo de 10 días hábiles para presentar documentación, no necesariamente significa que el plazo termine 10 días después. Habrá que excluir del cálculo los días considerados inhábiles.
Por eso, antes de contar un plazo, es importante comprobar:
- Si está expresado en días hábiles o naturales.
- Desde qué día comienza el cómputo.
- Si existen festivos durante ese periodo.
- Qué normativa regula ese plazo concreto.
¿Qué días se consideran hábiles en España?
En los procedimientos administrativos, cuando un plazo se expresa en días y una ley o el Derecho de la Unión Europea no establece otra forma de cómputo, se entiende que se trata de días hábiles.
En ese cálculo se excluyen:
- Los sábados.
- Los domingos.
- Los días declarados festivos.
Así lo establece el artículo 30 de la Ley 39/2015 del Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas.
Por tanto, como regla general administrativa, los días hábiles serán de lunes a viernes siempre que no sean festivos.
También hay que tener en cuenta que existen festivos:
- Nacionales.
- Autonómicos.
- Locales.
Por eso, un día puede ser hábil en una localidad y ser inhábil en otra.
Además, que un día sea declarado hábil o inhábil a efectos del cómputo de plazos no determina necesariamente si las personas trabajan o no trabajan ese día. La propia normativa diferencia el calendario administrativo del funcionamiento y los horarios de los centros de trabajo.
Diferencia entre día hábil, día natural y día laborable
Aunque puedan parecer conceptos similares, existen diferencias importantes:
| Tipo de día | ¿Qué significa? | ¿Cuenta el sábado? | ¿Cuenta domingo o festivo? |
|---|---|---|---|
| Día hábil | Día que se tiene en cuenta para determinados trámites y plazos | Normalmente no en procedimientos administrativos | Normalmente no |
| Día natural | Cualquier día del calendario | Sí | Sí |
| Día laborable | Día en el que una persona o empresa desarrolla su actividad laboral | Puede serlo | Depende del calendario laboral |
La principal diferencia está en que día hábil y día laborable no son sinónimos.
Por ejemplo, una tienda puede abrir los sábados y, por tanto, ese sábado será un día laborable para sus empleados. Sin embargo, seguirá siendo un día inhábil a efectos del cómputo general de determinados plazos administrativos.
Por otro lado, cuando un plazo se establece expresamente en días naturales, se cuentan todos los días consecutivos del calendario, incluidos sábados, domingos y festivos.
¿Cómo se cuentan los días hábiles?
Para calcular correctamente un plazo en días hábiles debemos comprobar primero qué norma lo regula.
En los procedimientos administrativos, la Ley 39/2015 establece algunas reglas generales muy importantes:
- No se cuenta sábados, domingos ni festivos.
- Los plazos expresados en días empiezan a contarse, como regla general, desde el día siguiente a la notificación o publicación.
- Si el último día del plazo es inhábil, el vencimiento se traslada al primer día hábil siguiente.
Ejemplo de cálculo de días hábiles
Imagina que recibes una notificación un lunes y dispones de 5 días hábiles para responder.
Si durante ese periodo no existe ningún festivo, el cálculo sería:
| Día | Cómputo |
|---|---|
| Lunes | Día de la notificación |
| Martes | Día hábil 1 |
| Miércoles | Día hábil 2 |
| Jueves | Día hábil 3 |
| Viernes | Día hábil 4 |
| Sábado | No cuenta |
| Domingo | No cuenta |
| Lunes siguiente | Día hábil 5 |
En este caso, el plazo terminaría el lunes siguiente.
Si alguno de los días incluidos en el cálculo fuera festivo, tampoco se contabilizaría y el vencimiento se desplazaría.
¿Se puede presentar un documento electrónicamente en un día inhábil?
Sí.
Los registros electrónicos de las Administraciones Públicas permiten presentar documentos todos los días del año durante las 24 horas.
Sin embargo, a efectos de un plazo fijado en días hábiles, un documento presentado por el interesado en un día inhábil se considera realizado en la primera hora del siguiente día hábil, salvo que una norma permita expresamente otra cosa.
Por ejemplo, puedes presentar electrónicamente un documento un domingo, aunque para determinados efectos administrativos se considerará presentado el primer día hábil siguiente.
Días hábiles en procedimientos judiciales
Los procedimientos judiciales cuentan con sus propias reglas sobre días hábiles e inhábiles.
Con carácter general, son inhábiles a efectos procesales:
- Los sábados.
- Los domingos.
- Los festivos nacionales.
- Los festivos laborales de la comunidad autónoma o localidad correspondiente.
Además, la Ley Orgánica del Poder Judicial establece con carácter general como inhábiles para las actuaciones judiciales los días del mes de agosto y el periodo comprendido entre el 24 de diciembre y el 6 de enero, ambos inclusive, salvo determinadas actuaciones urgentes o excepciones previstas legalmente.
Por eso, si hablamos de un procedimiento judicial, conviene comprobar siempre las reglas específicas aplicables al tipo de procedimiento.
Errores habituales al contar días hábiles
Al calcular un plazo es frecuente cometer errores que pueden provocar que presentemos un documento fuera de plazo. Algunos de los más habituales son:
- Confundir un día hábil con un día laborable. Que una empresa trabaje un sábado no significa que ese sábado sea hábil para un plazo administrativo.
- Contar los sábados. En los procedimientos administrativos se excluyen junto con domingos y festivos.
- Olvidar los festivos autonómicos o locales. No todos los territorios tienen exactamente los mismos días inhábiles.
- Contar desde el mismo día de la notificación. En muchos plazos administrativos expresados en días, el cómputo empieza al día siguiente.
- No comprobar qué ocurre si el último día es inhábil. En ese caso, normalmente el vencimiento pasa al siguiente día hábil.
- Utilizar un calendario desactualizado. Los festivos pueden variar de un año a otro.
- Aplicar las mismas reglas a cualquier ámbito. Los plazos administrativos, laborales y judiciales pueden tener normas diferentes.
Preguntas frecuentes
Un día natural es cualquier día del calendario, incluidos sábados, domingos y festivos. Los días hábiles excluyen determinados días según la normativa aplicable.
El día hábil está relacionado principalmente con el cómputo de plazos y trámites. El día laborable es aquel en el que se trabaja según la jornada, contrato o calendario laboral correspondiente.
En los procedimientos administrativos, si el último día es inhábil, el plazo se amplía hasta el primer día hábil siguiente.
Debes consultar el calendario oficial correspondiente al año y territorio en cuestión, teniendo en cuenta los festivos nacionales, autonómicos y locales. Para un procedimiento administrativo concreto, también conviene revisar el calendario publicado por la Administración correspondiente.
