Asiento contable del impuesto de sociedades

Aprende cómo hacer el asiento contable del impuesto de sociedades, qué cuentas intervienen y consulta ejemplos prácticos cuando el resultado es a pagar o a devolver.

El asiento del impuesto de sociedades permite reflejar en la contabilidad el gasto fiscal correspondiente a los beneficios obtenidos por una empresa durante el ejercicio.

Para contabilizarlo correctamente es necesario distinguir entre el resultado contable de la empresa, la base imponible del impuesto, los pagos a cuenta que se hayan realizado durante el año y la cantidad que finalmente quede pendiente de pagar o de devolver.

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¿Qué es el impuesto de sociedades en contabilidad?

El Impuesto sobre Sociedades es el tributo que grava, con carácter general, la renta obtenida por las sociedades y otras entidades sujetas a este impuesto.

Desde el punto de vista contable, el impuesto sobre beneficios correspondiente al ejercicio debe quedar reflejado en la contabilidad de la empresa.

Para ello se registra, entre otros elementos, el gasto por impuesto corriente y la deuda que pueda quedar pendiente con Hacienda.

Es importante tener en cuenta que el resultado contable y la base imponible del Impuesto sobre Sociedades no tienen por qué coincidir, ya que para calcular el impuesto pueden ser necesarios determinados ajustes fiscales.

¿Cuándo se contabiliza el impuesto de sociedades?

El gasto correspondiente al Impuesto Sobre Sociedades se reconoce al cierre del ejercicio contable, cuando la empresa ya dispone de la información necesaria para determinar el impuesto correspondiente al periodo.

Por tanto, aunque el pago o la presentación de la declaración se produzcan posteriormente, el gasto debe quedar asociado al ejercicio en el que se ha generado.

Por ejemplo, si una empresa cierra su ejercicio el 31 de diciembre, el impuesto correspondiente a ese ejercicio deberá quedar contabilizado dentro de ese periodo, aunque su liquidación con Hacienda se realice al año siguiente.

¿Qué cuentas se utilizan para contabilizar el impuesto de sociedades?

Las principales cuentas que pueden intervenir en la contabilización del impuesto son:

CuentaNombre¿Qué recoge?
6300Impuesto corrienteEl gasto correspondiente al impuesto corriente del ejercicio.
6301Impuesto diferidoLos efectos derivados del impuesto diferido.
473Hacienda Pública, retenciones y pagos a cuentaLas cantidades que la empresa ya ha adelantado a Hacienda.
4752Hacienda Pública, acreedora por Impuesto sobre SociedadesLa cantidad pendiente de pagar por el impuesto.
4709Hacienda Pública, deudora por devolución de impuestosLas cantidades que Hacienda debe devolver a la empresa.
4745Crédito por pérdidas a compensar del ejercicioEl posible activo fiscal asociado a bases imponibles negativas pendientes de compensar.
572BancosRefleja el pago o cobro cuando se produce el movimiento bancario.

No todas estas cuentas tienen que aparecer en todos los casos. Las que se utilicen dependerán de la situación fiscal de la empresa y del resultado de la liquidación.

Cómo hacer el asiento contable del impuesto de sociedades

El asiento dependerá principalmente de cuál sea el impuesto corriente correspondiente al ejercicio y de las cantidades que la empresa ya haya adelantado a Hacienda.

Registro del gasto por impuesto de sociedades

El gasto por impuesto corriente se registra en la cuenta 6300 – Impuesto corriente.

Si la empresa tiene una cantidad pendiente de ingresar a Hacienda, esta deuda se refleja en la cuenta 4752 – Hacienda Pública, acreedora por Impuesto sobre Sociedades.

En un caso sencillo, sin pagos a cuenta previos, el asiento tendría esta estructura:

CuentaConceptoDebeHaber
6300Impuesto corrienteX €
4752HP acreedora por Impuesto sobre SociedadesX €

La cuenta 6300 recoge el gasto fiscal del ejercicio y la cuenta 4752 refleja la deuda pendiente con Hacienda.

Registro de las retenciones y pagos a cuenta

Durante el ejercicio, la empresa puede haber realizado pagos fraccionados o haber soportado retenciones que se registran en la cuenta 473 – Hacienda Pública, retenciones y pagos a cuenta.

Al calcular el impuesto al cierre del ejercicio, estas cantidades deben tenerse en cuenta para determinar cuánto queda realmente por pagar.

Supongamos que:

  • El impuesto corriente del ejercicio asciende a 20.000 €.
  • La empresa ya ha realizado pagos a cuenta por 5.000 €.
  • Quedan pendientes de pagar 15.000 €.

El asiento sería:

CuentaConceptoDebeHaber
6300Impuesto corriente20.000 €
473HP, retenciones y pagos a cuenta5.000 €
4752HP acreedora por Impuesto sobre Sociedades15.000 €
Total20.000 €20.000 €

De esta forma, los 5.000 € adelantados durante el ejercicio reducen la cantidad que queda pendiente de ingresar.

Pago del impuesto de sociedades

Cuando la empresa paga finalmente la cantidad pendiente a Hacienda, se cancela la deuda registrada en la cuenta 4752.

Siguiendo el ejemplo anterior:

CuentaConceptoDebeHaber
4752HP acreedora por Impuesto sobre Sociedades15.000 €
572Bancos15.000 €

Así, la deuda con Hacienda desaparece y queda registrada la salida de dinero de la cuenta bancaria.

Ejemplo de asiento del impuesto de sociedades

Veamos dos situaciones diferentes para entender cómo puede cambiar el asiento dependiendo del resultado de la liquidación.

Ejemplo cuando el resultado es a pagar

Supongamos que una empresa determina al cierre del ejercicio los siguientes importes:

  • Impuesto corriente: 12.000 €.
  • Pagos a cuenta realizados durante el ejercicio: 3.000 €.
  • Cantidad pendiente de ingresar: 9.000 €.

El asiento sería:

CuentaConceptoDebeHaber
6300Impuesto corriente12.000 €
473HP, retenciones y pagos a cuenta3.000 €
4752HP acreedora por Impuesto sobre Sociedades9.000 €
Total12.000 €12.000 €

Cuando posteriormente se realice el pago:

CuentaConceptoDebeHaber
4752HP acreedora por Impuesto sobre Sociedades9.000 €
572Bancos9.000 €

Ejemplo cuando los pagos a cuenta son superiores a la cuota

También puede ocurrir que las cantidades adelantadas durante el ejercicio sean superiores al impuesto que finalmente corresponde pagar.

Supongamos que:

  • El impuesto corriente del ejercicio es de 5.000 €.
  • La empresa ha realizado pagos a cuenta por 7.000 €.

En este caso existe una diferencia de 2.000 € a favor de la empresa.

El asiento sería:

CuentaConceptoDebeHaber
6300Impuesto corriente5.000 €
4709HP deudora por devolución de impuestos2.000 €
473HP, retenciones y pagos a cuenta7.000 €
Total7.000 €7.000 €

La cuenta 4709 refleja el derecho de cobro frente a Hacienda.

Cuando Hacienda realice la devolución:

CuentaConceptoDebeHaber
572Bancos2.000 €
4709HP deudora por devolución de impuestos2.000 €

De esta forma, se cancela el derecho de cobro y se registra la entrada del dinero en la cuenta bancaria.

Diferencia entre resultado contable y base imponible del impuesto de sociedades

Uno de los aspectos que más confusión puede generar al calcular el Impuesto sobre Sociedades es la diferencia entre resultado contable y base imponible.

El resultado contable se obtiene a partir de los ingresos y gastos registrados en la contabilidad de la empresa.

Sin embargo, las normas fiscales pueden establecer un tratamiento diferente para determinados ingresos o gastos. Por este motivo, puede ser necesario realizar ajustes extracontables para obtener la base imponible sobre la que se calcula el impuesto.

De forma simplificada:

Resultado contable antes de impuestos ± ajustes fiscales = base imponible

Por ejemplo, puede existir un gasto registrado correctamente desde el punto de vista contable que fiscalmente no sea deducible. En ese caso, será necesario realizar el ajuste correspondiente al calcular la base imponible.

Por eso, no se debe aplicar directamente un tipo impositivo sobre el beneficio contable sin comprobar previamente los posibles ajustes fiscales que correspondan.

¿Qué ocurre si la empresa tiene pérdidas?

Que una empresa tenga pérdidas contables no significa necesariamente que el tratamiento del Impuesto sobre Sociedades se limite a realizar un asiento con importe cero.

Primero debe determinarse la base imponible fiscal, ya que el resultado contable puede verse modificado por los correspondientes ajustes fiscales.

Si finalmente existe una base imponible negativa, esta puede generar un derecho a compensarla con bases imponibles positivas de ejercicios posteriores, dentro de los requisitos establecidos por la normativa fiscal.

Desde el punto de vista contable, en determinadas circunstancias puede reconocerse un activo por impuesto diferido mediante la cuenta 4745 – Crédito por pérdidas a compensar del ejercicio.

Por ejemplo, de forma simplificada:

CuentaConceptoDebeHaber
4745Crédito por pérdidas a compensar del ejercicioX €
6301Impuesto diferidoX €

Sin embargo, este activo fiscal no debe reconocerse automáticamente por el simple hecho de existir pérdidas. Su reconocimiento contable dependerá, entre otros aspectos, de que resulte probable que la empresa pueda disponer en el futuro de ganancias fiscales que permitan aprovechar ese crédito.

Por este motivo, cuando existen bases imponibles negativas, diferencias temporarias u otros elementos relacionados con el impuesto diferido, el tratamiento contable puede ser más complejo que el asiento del impuesto corriente.

Errores habituales al contabilizar el impuesto de sociedades

Al registrar el Impuesto sobre Sociedades conviene evitar algunos errores frecuentes:

  • Calcular el impuesto directamente sobre el resultado contable. La base imponible puede ser diferente debido a los ajustes fiscales que correspondan.
  • Olvidar los pagos a cuenta y las retenciones. Las cantidades registradas en la cuenta 473 deben tenerse en cuenta al calcular lo que queda pendiente de pagar o de devolver.
  • Confundir el gasto con la cantidad pendiente de pago. El importe registrado como gasto en la cuenta 6300 no tiene por qué coincidir con lo que finalmente se paga a Hacienda si existen pagos a cuenta.
  • Registrar el pago directamente como gasto. El gasto se reconoce al contabilizar el impuesto y, posteriormente, el pago cancela la deuda registrada con Hacienda.
  • Utilizar la cuenta 4752 cuando el resultado es a devolver. Si existe un crédito frente a Hacienda, debe reflejarse mediante la correspondiente cuenta deudora.
  • Reconocer automáticamente un crédito fiscal cuando existen pérdidas. El posible activo por impuesto diferido debe cumplir los criterios contables necesarios para poder reconocerse.
  • Confundir impuesto corriente e impuesto diferido. El impuesto corriente se refiere al importe fiscal correspondiente al periodo, mientras que el impuesto diferido responde a diferencias que tendrán efectos fiscales en ejercicios futuros.

Contabiliza el impuesto de sociedades con STEL Accounting

El cierre del ejercicio exige tener correctamente registrados los movimientos contables y disponer de información fiable para determinar el resultado de la empresa y las obligaciones fiscales.

Con STEL Accounting, la solución de contabilidad de STEL Order, puedes mantener organizada la información contable de tu negocio, gestionar los asientos y consultar las diferentes cuentas que intervienen en la actividad de la empresa.

Centralizar la contabilidad facilita la revisión de los movimientos antes del cierre y permite disponer de una visión más clara de la información necesaria para contabilizar correctamente operaciones como el Impuesto sobre Sociedades.

De esta forma, puedes reducir tareas manuales, localizar posibles errores con mayor facilidad y mantener un mayor control sobre la contabilidad de tu empresa.

Preguntas frecuentes

La cuenta 6300 – Impuesto corriente se carga, con carácter general, para registrar el impuesto corriente correspondiente al ejercicio.

Como contrapartida pueden aparecer, entre otras, la cuenta 4752 por el importe pendiente de ingresar y la cuenta 473 por las retenciones y pagos a cuenta que correspondan.

Cuando existe una cantidad pendiente de ingresar a Hacienda se utiliza la cuenta 4752 – Hacienda Pública, acreedora por Impuesto sobre Sociedades.

Esta cuenta se cancela cuando se realiza el pago correspondiente.

Los pagos realizados durante el ejercicio a cuenta del Impuesto sobre Sociedades se registran en la cuenta 473 – Hacienda Pública, retenciones y pagos a cuenta.

Al realizar la liquidación del impuesto, estas cantidades se tienen en cuenta para calcular el importe que queda pendiente de pagar o, en su caso, el importe a devolver.

NSi las retenciones y pagos a cuenta realizados son superiores al importe que finalmente corresponde, la empresa puede tener un derecho de cobro frente a Hacienda.

Este importe puede registrarse en la cuenta 4709 – Hacienda Pública, deudora por devolución de impuestos hasta que se produzca la devolución.

STEL Order

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